viernes, 6 de julio de 2018

Relajada


Y ahí estoy. Intentándolo de nuevo. Con todo mi corazón. Afirmo que se siente diferente. Que es el momento. Que ha pasado el tiempo, que he crecido, que todo bien, que estoy lista. No hay pasado. No hay fantasmas. No hay libros sin cerrar. Perfume, depilación, tacos. Lista.

Nos divertimos. Es tan chévere. Me quiere. Me lo dice, te lo juro, me lo dice. No estaba esperándolo. Sí, el pagó la cuenta y luego me habló de futuro. Dice que soy increíble. Nunca ha conocido a alguien como yo. Mi ego lo aprueba, mis amigas no, pero mi cuerpo y corazón sí. Estoy bien, feliz. Lo escribo, lo grito. ¿Muy rápido?

No importa que no escriba tanto, no importa que salga a comer con ella, no importa en serio. Así estamos bien. Ya sabes como soy. No me importa. Bien. Yo también lo hago. Mira, no lo hago pero es porque quiero quedarme en la casa. Todo bien. Igual jamás hablamos de eso. Jamás tocamos ese tema. No, todo bien. Sí obvio me escribe. No, ya no me dice para salir. Era obvio que no era para mí. Me emocioné por las huevas. Su vida era un desastre, dijo. No era el momento, dijo. Que yo sabía, que no me haga, dijo. Igual, pienso, tenía esto y esto. Pero somos amigos, porque mira: relajada. Tonta no, relajada.

Qué manera de perder el tiempo. Red Flag. Red Flag. Red Flag. Ahí. Gritándome. No. No. No. Ciega, tonta, sordamuda. Shakira de Guayaquil que come encebollado y la dejan porque no ha sido tan única, divertida, hermosa, flaca y perfecta como le dijeron. 

Se esconde en el baño a abrazar al ego y decirle que no exagere, que los dos sabíamos que eso no era tanto así.

Cara lavada, trabajando, riéndome de mi suerte, ya fue repito. No pasa nada me repito. Sigue relajada me repito. ¿Reclamar? ¿por qué? ¿Respuestas? No las necesito. No me interesan. Estoy bien, genuinamente lo estoy. Nunca voy a pensar ‘él se lo pierde’, porque realmente no es así. No –me- quiso y está bien. Me hace cuestionarme todo pero también sé que no, que oficialmente no era él. Yo sé que ahí estaré en algún momento, otra vez, intentándolo. Tres años esperé para esto. Y otra vez será el perfume, los tacos, la depilación. Relajada. Tonta también para qué nos vamos a mentir.

domingo, 3 de junio de 2018

Corazón completo, gracias.


El 08 de marzo mientras estaba en cobertura, recibo el mensaje más desequilibrante: ‘Detuvieron a Tais en Miami’. A partir de ese día hasta el 22 de mayo, que mis padres la recibieron en el aeropuerto de Quito, todo fue gris. Pero este post no es para contarles con lujos de detalles ese proceso tan doloroso que mi familia tuvo que atravesar. Es para decirles gracias a quienes digital y personalmente me acompañaron. Escribo esto mientras veo a mi hermana acostada en el mueble viendo Supernatural y me siento en paz. Tengo deudas y mil pendientes en el trabajo pero siento paz de verla ahí con su pelo desordenado, sus brackets, y su adolescencia a flor de piel. Lloré muy poco aunque no lo crean pero las veces que lo hice fueron suficientes para recargarme para el día siguiente. Todos los días recibía mensajes por twitter o instagram, donde me preguntaban avances y me daban palabras de aliento. ‘Ten la certeza que todo regresa a su lugar’ me dijo @belenccia un día antes que me anunciaran la fecha de regreso de Tais. Todos esos detalles de gente que no me conoce me hizo sentir respaldada, algo que necesitaba demasiado porque mis padres y Tais confiaban en mí. Soy creyente del poder de la oración y cuando las personas me decían que estaban orando por mi hermana, no podía de la emoción. Fue el mejor regalo. Así que gracias. Gracias a mis padres, que en su dolor, me permitieron liderar el conflicto. Gracias a mis amigos que me preguntaban por Tais y me ofrecían su ayuda. Gracias a mis mejores amigas que me escuchaban a diario. Gracias a mis tías y primos. Gracias a mi equipo de trabajo que por videoconferencia aguantaron el único llanto –gigante- -se pusieron a chillar conmigo- que me pegué por el tema. A mis compañeros de la oficina que sabían lo que estaba pasando y me abrazaban de la nada cuando me veían con la mirada perdida. Gracias a la gente de twitter que todos los días estuvieron pendientes, pero especialmente a Silvyazul, Claudia Hidalgo y LaChicho. Gracias a ti Jamie, que te quedaste conmigo emocionalmente las últimas semanas y te convertiste en mi amigo. Gracias Maureen Fabre, eres la mejor, no tengo palabras para agradecerte todo el apoyo emocional que me diste hasta el día que llegó Tais. Gracias Anita Contreras por siempre estar con nosotros y ayudarme con todo.  Gracias Roos porque intentaste hacerme reír cuando recibía malas noticias (más tiempo) incluso cuando te aseguraba que estaba bien y que lo podía manejar. Gracias Gabriela Zambrano por llamarme y escribirme a recordarme que contaba con tu apoyo. Gracias Andreita por salir a hablar conmigo en la hora del almuerzo para que pueda desahogarme. Gracias Gaby Valarezo por analizar conmigo, todos los días,  todo lo que estaba pasando. Gracias Pam. Gracias Willy. Gracias Greg. Gracias Dani V. Garcias Andrés T. Gracias Melibon. Gracias Negra. Gracias a los que me ofrecieron su casa en Miami, a los que se ofrecieron visitar a Tais, y a los que ofrecieron el alcohol para la celebración. Gracias a las 90 personas que me escribieron para ofrecerme mil alternativas de ayuda. Gracias a todos los que me escribieron una vez, y me abrazaron para recordarme que no estaba sola.  Pero sobre todo, Gracias Tais, gracias mi amor porque sin tu tranquilidad y tu temple jamás hubiese logrado mantenerme a flote. Gracias vida por la lección que vivimos todos. Gracias Dios por no dejarnos solos. 

jueves, 17 de mayo de 2018

A quien corresponda

Si te volviera a encontrar,
si un secreto entre las calles me hablara de ti,
si el rumor de los caminos te oyera pasar nuevamente en mi vida.
Si te volviera a soñar,
si intuyera en el paisaje que vas a venir,
si de nuevo la sorpresa trajera tu voz a llenarme los días.

Si te volviera a encontrar dejaría que el destino
nos fuera llevando otra vez a olvidarnos del mundo.
Si te volviera a encontrar desearía que todo
girara más lento y que no terminaran los sueños.

Si me olvidaras después, si perdiera de mi vista tu sobre y color.
si al caer la tarde ya no asomara tu Sol, como hoy que te has ido.
Te buscaría también al calor de las promesas que suelen morir,
resignada a lo imposible de ver reflejar en tus ojos los míos.
Y pediría tal vez que aún así me recordaras muy dentro de ti
y que el tiempo regresara, oh, que el tiempo regresara.

Si te volviera a encontrar dejaría que el destino
nos fuera llevando otra vez a olvidarnos del mundo
Si te volviera a encontrar desearía que todo 
girara más lento y que no terminaran los sueños.

Letra y música de Laura Murcia.

sábado, 21 de abril de 2018

El feminismo de Jesús



Estudié doce años en un colegio católico. Me sé la misa de principio a fin. Me bautizaron, hice la primera comunión y la confirmación. No creo en la Iglesia Católica. Respeto a las monjas porque son personas mayores, no por sus hábitos. Creo en Dios y en Jesús, y los amo infinitamente. No creo en la Iglesia Católica, ni en ninguna institución que afirme representar a Dios en la tierra. Manipularon la historia y sobre todo, no son coherentes con el mensaje que difunden. Si mi futuro esposo lee esto, ¿en serio quieres que nos casemos por la Iglesia Católica? Deberíamos discutirlo.

Soy feminista. No tengo miedo de decirlo, y puedo discutirlo con cualquiera. No odio los hombres, no lucho por causas absurdas, no le grito a los hombres porque existen, porque me abren la puerta o porque me pagan la cena. Soy de las que les informo a los hombres y mujeres, que nos matan a diario, que seguimos ganando miseria en los mismos cargos que los hombres, que tenemos miedo de denunciar violencia porque no nos creen, porque a los ojos de todos somos culpables de las cosas que nos pasan. Soy de las que no tiene problema de hablar de esto mientras almuerza con compañeros de trabajo, o de decírselo a superiores si escucho que están hablando huevadas, o de educar a mis familiares si hacen algún comentario de 1820.

Creo en Dios y soy feminista, y según muchas activistas, lo que acabo de afirmar es imposible. Hay un tema en especial que hace cuestionar a los dos lados: El aborto. Estoy a favor del aborto. Quiero que todas seamos capaces de decidir sobre nuestro cuerpo. Vamos, no es tan difícil. Y bueno, se supone que la gente ama a Dios, quiere a los fetos. ¿No? Se dicen ‘provida’. Tan irónico como absurdo. Colocan la salud de una mujer con una historia, delante de la ‘vida’ de un feto. No sé qué creen ustedes, pero Dios es un ente divino y solo pienso, que está súper decepcionado de los que dicen representarlo. 

Con una de mis mejores amigas, siempre discutimos y formamos teorías de la razón de vida de Jesús. Un profeta que dio un mensaje tan poderoso y que las Iglesias simplemente decidieron ignorar: AMAOS UNO A LOS OTROS, COMO YO OS HE AMADO. Es una frase tan sencilla, tan fácil de llevar a cabo, y la religión  lo está arruinando. O sea Jesús vino a decirles: ¿Saben qué? Dios los perdona porque, no sé si leyeron el antiguo testamento, la gente se ha pasado un poco, así que les traigo un mandamiento nuevo pls síganlo, nos va a ayudar a todos a ser mejores humanos: Ámense. Amar es cool. Yo los amo, y miren me preocupa que coman, que tengan salud, que beban vino, y que le den besos incluso a quienes no los aman tanto. Ustedes amen y ya.


Aún me pregunto en qué parte de esas palabras que dijo Jesús, la Iglesia Católica, y las otras, se perdieron tanto. Entonces, sí soy feminista y creo en Dios. Creo que hay que educar a los niños y niñas para que en equipo luchemos por tener las mismas reglas del juego. Creo que aún hay muchos hombres y mujeres que están teniendo está transición y no entienden muy bien que hay pequeñas acciones, e incluso frases que mantienen al machismo. Sí, tú querida influencer, que aún tuitea cosas como: ‘Hombre que toma pilsener light, una amiga más’. Amiga, no estás haciendo daño a todos. No es chistoso. Creo que hay que tener paciencia, es otra generación, normalizada por el machismo.

Como feminista, apoyo las acciones del movimiento LGBTI, porque son víctimas del machismo y de la heteronormatividad defendida por obviamente, el machista. Como creyente en Dios, los apoyo más y a ojos cerrados, porque creo en el amor y no existe otro argumento más fuerte que éste. Fin. Hay muchos estudios que afirman que Jesús fue uno de los primeros feministas, y la verdad no tengo que ahondar tanto; cuando dijo ‘ámense los uno a los otros como yo los he amado’ siento que fue suficiente, y bueno, tenía seguidoras mujeres y al tipo le parecía absurdo que porque alguien tenga la regla no pueda ser hija de Dios. El man: un bacán.

Quizá y solo quizá, estoy hablando huevadas. Pero es mi punto de vista, es lo que siento y es la forma en la que vivo. No soy una feminista que odia a los hombres (hay mujeres que no soportan que un hombre les pregunte la hora), odio el machismo, y lucho conmigo por desterrar detalles dentro de mí que podrían fomentarlo. Amo a Jesús y Dios es bueno. Siento que la Iglesia sigue jugando del lado equivocado.

domingo, 4 de marzo de 2018

El círculo del desastre


(A todos aquellos que no se dan cuenta y no tienen idea que han estado en el momento preciso con un consejo y un abrazo para ponerme rapidito de pie)

Chuchaqui, con mala noche y odiando cada decisión tonta del día anterior recibía una ‘capacitación’ sobre los sueños, las metas y esas cosas que hay que tener para no andar perdido en la vida. Estaba tranquila, muriendo interna y lentamente, pero tranquila porque había agua y comida. Las personas que daban esta charla motivacional solo me ayudaban a desear más la cama de hotel que solo disfruté dos horas, dos, porque chicos eso de beber hasta el amanecer ya raya en no quererse mucho. No hagan eso. No le hagan eso a su piel. A su vida. A su alma. Todo iba bien, contando las horas para subirme al avión y regresar a Guayaquil. A sudar, a comer cangrejos, a dormir lo que me debía. 

Estos chicos motivacionales - no motivacionales nos invitaron a realizar una evaluación de cada ámbito de nuestras vidas. Para esto, nos facilitaron una hoja dónde había un círculo y esta circunferencia partida como un pastel mencionaba secciones como: finanzas, familia, romance…etc. Dentro de cada partición había puntos a lo largo del 0 al 10. Era muy fácil: marcabas la calificación con un punto y luego unías estos puntos para ver qué tan equilibrada estaba tu vida. Entonces podía quedar un círculo perfecto que anunciaba el equilibrio total de tus decisiones, ó valer verga y que te quede una figura terrible como la mía. Hasta ahí, estaba normal, analizaba mi figura y me daba cuenta que no estoy tan bien en mi vida, pero normal. El chico motivador – no motivador, nos pidió que por favor nos pongamos en pareja y le contemos a esta persona, la razón de nuestras calificaciones en cada aspecto de nuestras vidas. Ventajosamente, mi pareja era una persona agradable, que me cae muy bien y el cual me hace bromas todo el tiempo, entonces no le vi problema. La condición era no juzgar, ni dar consejos, solo asentir con la cabeza y ya. Dejé que inicie él. Un hombre mayor de 50 años y un círculo casi perfecto, me contaba su gusto por la naturaleza (sí, este aspecto también estaba), su relación con sus hijos, la pasión por su trabajo, detallado pero concreto, me daba gusto escuchar la tranquilidad de sus palabras. Asumí que esa misma paz iba a salir de mí. Antes de iniciar a contarle mi círculo del desastre, a modo de excusa y broma le dije: Recuerde que recién cumplí 26. Bueno, los aspectos son: Trabajo, Finanzas, Salud, Familia-amigos, Romance, Naturaleza, Deporte, y estoy casi segura que uno se me escapa. 

El círculo era éste, pero con diferentes secciones. 
A excepción de Trabajo y Familia- Amigos, mis calificaciones en los otros aspectos eran reprochables. Él me escuchó tranquilo y no me miraba. Recuerdo que cuando llegué a Romance, y vi mi 0 solo dije: Malas decisiones, pésimas. Una, tras otra. Cuando llegué a Salud, solo pude decir: Descuido. Y aunque en Familia y Amigos me califiqué bien, salió de mí un: Me falta elegir mejor a las personas que llamo amigos. No lloraba, pero me sentía vulnerable y expuesta, a pesar de que él me da confianza. Y al parecer él sintió lo mismo porque saltándose la orden inicial por los motivadores-no motivadores, tomó mi rueda y empezó a decirme por cada aspecto, lo que él intuía que estaba pasando. Tiene dos hijos de mi edad, y está segura que la rueda de ellos es muy parecida a la mía. Este hombre me regaló desde consejos financieros, palabras de amistad y un: El amor llega, confía, cuando alguien está para uno solo aparece, provocando lágrimas y ganas de morirme de la vergüenza porque estaba rodeada de gente de trabajo. Terminó diciéndome cosas más lindas y me dio un abrazo. Cambiamos de tema, comimos y nos reímos. Esa tarde, por otras situaciones, mi llanto continuó casi hasta el final del día. Lo chistoso, es que cuando tomé el avión a Quito iba preparada mentalmente para llorar, pero no por las razones que lo hice. Viajé para un ‘Comité Ampliado’ un momento de tensión laboral de niveles absurdos. Iba preparada para recibir críticas mal intencionadas y llamados de atención por parte de mis jefes al equipo (no por un mal trabajo, sino porque seguimos siendo nuevas) pero jamás se me ocurrió llorar de auto decepción, de las malas intenciones personales de una ‘amiga’, o porque alguien anunció su renuncia (yep, lloré por esas tres cosas). 

Ese día regresé a mi ciudad agotada emocionalmente, pero liviana y decidida a mejorar ese círculo del desastre. Ese día esos motivadores- no motivadores me pusieron en la cara un diagnóstico de lo mal que lo puedo estar haciendo. Gracias. Ese día dos personas, que no tienen idea, me ayudaron a sentirme bien porque no eran mis mejores 24 horas. Gracias. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Te quiero mucho 2017

Hace poco escribí un tweet que decía que si me iba bien en el último comité de mi trabajo, declaraba al 2017 uno de los mejores años. El comité, de hecho, se canceló y oficialmente: Te quiero mucho 2017.
  •    En 2016, inicié un diario y este año hice lo mismo. Una de las mejores decisiones, gracias a este par de cuadernitos pude confirmar que todas las tormentas pasan. Un día estoy diciendo que me quiero morir por alguna situación, meses después me estoy riendo de mi reacción. Además escribir me sirve un montón para tomar decisiones definitivas. Las firmo. 
  •    Empecé el año tomando la peor decisión del universo y no importó, me levanté.
  •   Este año aprendí que estoy hecha de voluntad, no de dolor. Que soy capaz de cumplir mis promesas, que no debo sufrir por cosas que yo puedo solucionar. Les cuento que en el afán de no olvidar esta frase, casi me tatúo. Tomé un taxi y le di la dirección del lugar de tatuajes al señor, en el camino me arrepentí. En su lugar, decidí ir donde hacen pulseras con la palabra o frases que desees. La mía dice: VOLUNTAD, nunca me la quito. Cuando estoy a punto de cometer alguna estupidez, la miro y me calmo.  Mírala aquí.
  • 2017 también me recordó que no debes confiar en quien alguna vez te lastimó con alevosía. Que aunque la gente cambia, los corazones malos nunca. Que hay que confiar en la intuición cuando algo dentro de ti te dice: No, con él/ella no.
  • Aprendí, además que las historias de amor permiten no perder la fe. Un día sentada en mi puesto de trabajo, con un hueco en el estómago y firmando en mi diario que iba a quedarme sola para siempre; una compañera que casi nunca se acerca a pedirme algo, me hizo un requerimiento y se quedó junto a mí mientras lo realizaba. Mientras tanto, me contó una historia de coincidencias y vuelos entre su sobrina y su esposo. Dos personas que no tenían razón por la cual enamorarse o conocerse, de religiones diferentes, de países extraños, que coincidieron en una boda donde ninguno de los dos conocía a los novios. Media hora antes estaba pensando cuantos gatos tenía que adoptar y googleando los mejores países donde vive la gente soltera. Después de esa conversación me quedó claro que lo único que hay que tener es paciencia y fe.
  •  Entendí que no importa cuánto hable la gente de Dios en sus redes sociales, si sus acciones hacen daño al resto. Conocí a alguien que dice mil malas palabras por segundo y le da de comer a quienes más lo necesitan. Y a otra que grita en sus redes y en reuniones lo buena persona que es, se toma fotos ‘ayudando’ y trata mal a la señora que trabaja en su casa.
  •  Aprendí que las buenas decisiones pueden doler al inicio, pero que luego tienen una recompensa hermosa: paz.
  • Vi como los malos corazones se quedan con los malos corazones. Uno tiene los amores que merece. Si tienes un amor lindo es porque cosechaste eso con tus acciones, si hiciste daño y mentiste no esperes paz. 
  • Estoy rompiendo aún la idea que tengo del amor, no porque no sea buena, sino porque (también estoy aprendiendo eso) no todos los amores son iguales. Hay que romper estructuras para crear algo nuevo y lindo.
  • Aprendí que puedo ser buena persona incluso con quienes no son buenas conmigo. Sin extremos, sin dejar que me vean tonta, solo dando lo que tengo: amor y paz.
  • Este año entendí lo que dijo Carrie: Maybe you're only alloted a certain amount of tears per man... And I've used mine up. Y combinado con los otros aprendizajes que les mencioné las cosas han tomado un curso interesante.
  •  2017 me regaló a una chica obsesionada conmigo y con mis pasos. No por envidia,  sino por miedo. Y bueno, creo que aprendí a manejarlo. Al inicio me desesperaba y decía cosas como: ‘está loca, está enferma, es una mala persona’. Estos últimos meses solo decidí no volver a preocuparme por una persona que nunca estuvo en mi radar. Que no conozco y que no me interesa conocer. Solo le deseo mucho amor, porque estoy segura que lo necesita.
  • Aprendí y decidí no perderme los mejores años de mis padres.
  • ¿Recuerdan el post del año pasado donde digo que espero cambiar mis hábitos alimenticios? Ya, no lo logré. Pero es porque no puedo ser chévere todo el tiempo. Tengo mis cosas. JAJA, mentira. De hecho, el año pasado lo dije porque estaba gordita, pero este 2017  he tenido muchos problemas de salud, por eso aprendí que debo cuidar mis comidas no por verme bien, sino por sentirme mejor. Mi salud este año fue 6/10. Terrible. Tarjeta roja.
  •  Lo que lleva al siguiente aprendizaje: Sin salud, nada sirve. No importa si superas tus rupturas al día siguiente, si no puedes ni pararte de la cama a trabajar. Con salud, todo.
  • Aprendí que en serio soy la mamá del auto engaño. Una paja mental me metí todo el año: Que si que casi que soy el presidente de los Estados Unidos y no tengo tiempo para nada y dejé de leer de forma abrupta. Sin embargo, cuando en septiembre tomé una decisión correcta para mi corazón, la ansiedad se fue y empecé a leer  nuevamente. Los que me conocen saben que escribía en Cementerio de Libros, pero 'mi falta de tiempo' me impedía seguir aportando. Pero ahora ya regresé a regalarle mi plata a LibriMundi y Mr. Books. 
  •  Aprendí que quiero dejar de beber, pero este punto aún no lo resuelvo así que siguiente…
  •  Todo pasa por algo, a mí me pasa por ansiosa. Pero les juro que todo pasa por algo. Ese trabajo que no salió, ese viaje que no se dio, ese stalkeo que no pudiste cometer por el candado, pasa por algo. Confía en tu intuición.
  •  Entendí que dejar las cosas en manos de Dios, es demasiado mi asunto pero que es hermoso contar con él.
  • Que Dios es bueno y perfecto, que me coloca en los lugares y con las personas con las que debo estar para crecer. 
  •  Aprendí que no puedo andar por la vida queriendo cuidar a alguien que no se quiere.
  •  Que si te hace dormir llorando, eso no es amor.
  •  Que la gente buena encuentra gente hermosa para crecer juntos.
  • Que no puedo esperar que la gente haga las mismas cosas que yo hago por ellos.
  •  Que el amor no se grita, se hace y se expresa. El amor es una acción, no una frase bonita en whatsapp.
  •  Que las expectativas son terribles, que es mejor guardarlas en un cajón y hacer las cosas sin esperar nada.
  •  Que el amor llega, no importa cuánto te resistas, llega.

En resumen: Mi 2017, fue muy bueno. Mejor de lo que me esperaba porque no lo empecé con pie derecho. Sin embargo, esa mala decisión de enero hace que este año termine espectacular; gracias a ello, trabajé todos los días por tomar mejores decisiones que me hacen feliz a largo plazo y no para el momento. Saqué de mi vida a quienes no me aportaban nada y entraron en ella, quienes me hacen sonreír con solo ver su mensaje en mi celular. 

Sigo tomando decisiones de mierda porque este es un camino largo de aprendizaje, pero procuro que las buenas decisiones sean más. 



  ¡Gracias por leerme y confiar en mí! Que sea un año lleno de buenas decisiones. ¡Feliz 2018! 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Las mentiras que nos dijeron.

Quería escribir este post hace demasiado tiempo, cuando en Twitter un grupo de chicas pusimos las mentiras que nos dijeron ciertos hombres que pasaron por nuestras vidas. Mentiras, que ahora nos causan gracia, pero que en su momento todas quisimos creer (porque no siempre lo lograron)

Algunas personas saltaron, nos dijeron que aún sufrimos y que somos cachudas, mozas, lentas. Y bueno, de los cachos no se salva nadie, y de las mentiras no todos podemos huir. Las del corazón sano fuimos nosotras, no ellos.

Bueno, aquí empieza la lista que escribimos en ese chat en Twitter y por supuesto en conversaciones con mis amigas, si alguna vez te dijeron esto: Ñaña, no estás sola.
  • ·         La man es turrísima’: Empiezas a sospechar, le preguntas y él te contesta qué cómo se te ocurre que él le va a parar bola a esa mujer poco agraciada, si tiene tremendo mujerón junto a él. Generalmente, con la ‘turrísima’ nos puso los cachos.
  • ·         Es una ex loca obsesionada conmigo’: Hay mujeres locas, eso no lo duden, pero esa ex loca podría ser la novia actual loca. Que obvio lo llama a cada rato, porque es su novia, no su ex.
  • ·         ‘Estamos pasando un mal momento, nos vamos a separar’: Ni siquiera voy a explicar esto porque es demasiado obvio que es mentira.
  • ·         ‘Si la dejo sola, se va a matar’: Él, el salvador. En serio, creemos huevadas.
  • ·         ‘Sólo viajamos juntos porque compramos hace tiempo las entradas para un concierto y ya, todo exageras’
  • ·         ‘Te juro que si fuera por mí, a ese viaje me iría contigo, contigo me pasó como nunca me he pasado con ella’
  • ·         Hace mucho tiempo no era tan feliz, con ella ya ni me doy picos.
  • ·         Eres lo mejor que me pasó, contigo me di cuenta que estar con ella es un error
  • ·         ‘Me fui a Bogotá con ella y todo el tiempo solo pensé en ti’
  • ·         'Nosotros vamos a terminar juntos, ya verás'
  • ·         ‘Se me quedó el celular todo el fin de semana en el carro, sorry amor’
  • ·         ‘A ella no la amo, estoy por ella porque no tiene plata y yo no voy a dejarla botada, soy buena persona’
  • Salgo de una relación larga y no me siento preparado para esto (la relación larga pasó hace 5 años)
  • Nunca me ha gustado subir fotos a las redes sociales.
  • ¿Para qué vamos a subir una foto juntos? La gente se va a meter. No demos papaya. 
  • No uso redes sociales, me dan igual. *sube una foto con el man de cabify a twitter*
  • ¿Estamos bien así? ¿Para qué le vamos a decir al mundo que estamos juntos?
  • Es una man de mi trabajo que me acosa pero no puedo hacer nada porque se lleva súper bien con mi jefe.
  • Mi amor, la man trata así a todo el mundo.
  • Tú me dejas, y se acaba el amor para mí. No voy a volver a amar así. 
  • Me encantas, no te quiero hacer daño, déjame protegerte de mí.
  • Quiero conocer a tu familia, comprarme un gato contigo pero dame un año que arreglo las cosas en mi cabeza.
  • ·         ‘No te contesté estos días, porque no paso pegado en el celular’
  • ·         ‘Amor no te voy a contestar el teléfono desde las 22:00 porque me duermo y tengo el sueño ligero, así que lo voy a apagar’
  • ·         ‘Que la man suba una foto a instagram conmigo y diga que nos vamos a casar no quiere decir que estamos bien'
  • ·         ‘La que sube fotos conmigo es ella, no yo. ¿qué no te das cuenta que la man está loca?’
  • ·         ‘Es un proceso difícil, pero tú y yo vamos a terminar juntos’
  • ·         ‘La que me escribe es ella, yo le contesto por amable’


Podría ser el mismo hombre, pero en la conversación éramos 7 chicas. Sé que no va a faltar la persona que diga: Pero, qué brutas ¿cómo van a creer eso?  'de ley fueron la otra' 'mozas' y todas esas cosas, pero miren de algunas sé la historia y de otras no, pero de las que conozco son exs queriendo regresar, chicos que no querían algo serio, hombres que dijeron una de esas mentiras para acercarse, chicos que ya salían con alguien y que decían que era la mejor amiga y es re fácil juzgar. segura que tienen muchas más mentiras, me cuentan y las agrego. Muchas gracias por leer. 

Ps. Intenten por 5 minutos no asumir huevadas. Besos. 

Saludos,


Juzz